18° Bisabuelo/ Great Grandfather de: Carlos Juan Felipe Antonio Vicente De La Cruz Urdaneta Alamo →Garci Alvarez De Albornoz, IV señor de Albornoz is your 18th great grandfather.
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(Linea Paterna)
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Garci Alvarez De Albornoz, IV señor de Albornoz is your 18th great grandfather. of
→(1) Carlos Juan Felipe Antonio Vicente De La Cruz Urdaneta Alamo N°1
→(2) Dr Enrique Jorge Urdaneta Lecuna (your father) N°2
→(3) Dr Carlos Urdaneta Carrillo (his father) N°4
→(4) Dr Enrique Urdaneta Maya (his father) N°8
→(5) Josefa Alcira Maya de la Torre y Rodríguez (his mother) N°17
→(6) María Vicenta Rodríguez Uzcátegui (her mother) N°35
→(7) María Celsa Uzcátegui Rincón (her mother) N°71
→(8) Sancho Antonio de Uzcátegui Briceño (her father) N°142
→(9) Jacobo de Uzcátegui Bohorques (his father) N°284
→(10) Luisa Jimeno de Bohorques Dávila (his mother) N°569
→(11) Juan Jimeno de Bohórquez (her father) N°1138
→(12) Luisa Velásquez de Velasco (his mother) N°2277
→(13) Juan Velásquez de Velasco y Montalvo, Gobernador de La Grita (her father) N°4554
→(14) Capitán Ortún Velázquez de Velasco (his father) N°9108
→(15) María de Velasco y Guevara (his mother) N°18217
→(16) Arnao de Velasco y Carrillo Mendoza (her father) N°36434
→(17) Leonor Carrillo y Mendoza Laso de la Vega, Señora de Cervera y Pernia (his mother) N°72869
→(18) Álvaro Carrillo de Albornoz, señor de Ocentejo y Cañamares (her father) N°145738
→(19) Urraca Álvarez de Albornoz y Rodriguez, señora de Portilla (his mother) N°291477
→(20) Alvar Garcia de Albornoz Luna (her father) N°582954
→(21) Garci Alvarez De Albornoz, IV señor de Albornoz (his father) N°1165908
________________________________________________
→(®) Sousa Stradonitz Realizado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Alamo, MDIG)
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Garci Alvarez De Albornoz, IV señor de Albornoz
Gender: Male
Birth: 1278
Cuenca, CM, España (Spain)
Death: September 18, 1328 (49-50)
Cuenca, CM, España (Spain)
Immediate Family:
Son of Alvar Fernández de Albornoz and María García
Husband of Teresa Martínez de Luna
Father of Alvar Garcia de Albornoz Luna; Gil Álvarez de Albornoz, Cardenal; Fernán Gómez de Albornoz and Jimeno Alvarez de Albornoz, arzobispo de Toledo
Brother of María García de Albornoz
Added by: Pablo Romero on April 12, 2009
Managed by: Pablo Romero, Juan Carlos Zambrano Zambrano, Ing and I. Vásquez Alburez
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Historia
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https://es.wikipedia.org/wiki/Garci_Alvarez_de_Albornoz
Garci Álvarez de Albornoz (m. 18 de septiembre de 1328) fue el IV señor de Albornoz, Cañizares, Aldehuela, Uña, Mezquitas, Valdemeca, Valera y El Hoyo de Cuenca.[1] Hijo de Álvar Fernández de Albornoz, III señor de Albornoz.[2]
Entre sus cargos, destaca el de alcalde de la fortaleza de Huélamo. Además, fue tutor de Alfonso XI y del hijo de este, el infante Sancho.[1] En 1369 el rey Enrique II le donó la villa de Utiel.[1]
Falleció el 18 de septiembre de 1328, reposando sus restos en el panteón familiar de la catedral de Cuenca.
Matrimonio y descendencia
Se casó con Teresa de Luna,[3] hija de Pedro Martínez de Luna «junior» (m. antes de 1282) y de su esposa Elvira Pérez de Sessa.[4] Teresa era hermana del arzobispo de Toledo y primado de España, Jimeno Martínez de Luna,[3] del ricohombre de Aragón Pedro de Luna, de Gracia, la primera esposa de Simón de Moncada, y de Juan Martínez de Luna I, abuelo del papa Benedicto XIII).[4]
Google translation: He married Teresa de Luna,[3] daughter of Pedro Martínez de Luna "junior" (d. before 1282) and his wife Elvira Pérez de Sessa.[4] Teresa was the sister of the Archbishop of Toledo and Primate of Spain, Jimeno Martínez de Luna,[3] of the ricoman of Aragon Pedro de Luna de Gracia, the first wife of Simón de Moncada, and of Juan Martínez de Luna I, grandfather of Pope Benedict XIII.[4]
Garci Álvarez de Albornoz y Teresa de Luna fueron los padres de:
Álvar García de Albornoz,[3] V señor de Albornoz.
Fernán Gómez de Albornoz,[3] señor de Pedraza, Arcos, Campo-Robles, Merinos y Villoria. Con su hermano Alvar se opuso a don Juan Manuel en 1329. En 1331 estuvo presente en la coronación de Alfonso XI, siendo armado caballero por este. Se casó con Toda Pérez de Luna, hermana del arzobispo de Zaragoza, Lope Fernández de Luna.[5]
Gil Álvarez de Albornoz,[3] arcediano de Calatrava, sucesor de su tío materno, Jimeno Martínez de Luna como arzobispo de Toledo y primado de España,[6] cardenal de Santa Sabina.
Teresa de Albornoz, casada con Juan Martínez de Luna III.[7]
References
https://www.newadvent.org/cathen/06558a.htm A renowned cardinal, general, and statesman; b. about 1310 at Cuenca in New Castile; d. 23 Aug., 1367, at the Castle of Bonriposo, near Viterbo, in Italy. His father, Don Garcia, was a descendant of King Alfonso V of Leon, and his mother, Teresa de Luna, belonged to the royal house of Aragon.
https://es.wikipedia.org/wiki/Garci_Álvarez_de_Albornoz
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Teresa Martínez de Luna
wife
Alvar Garcia de Albornoz Luna
son
Gil Álvarez de Albornoz, Cardenal
son
Fernán Gómez de Albornoz
son
Jimeno Alvarez de Albornoz, arzo...
son
Alvar Fernández de Albornoz
father
María García
mother
María García de Albornoz
sister
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Agregado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Alamo, MD.IG.
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CONTEXTO HISTORICO
✺- 1278→En Austria Rodolfo I de Habsburgo asciende al trono ducal, dando inicio a la Casa de Habsburgo→
→En Bohemia asciende al trono Wenceslao II→
→Se establece el Principado de Andorra como entidad dependiente de la Corona de Aragón y condominio del obispado de Urgel y del condado de Foix→
→En Lérida se concluye y consagra la Seo Vieja (catedral antigua)→
→En China, la dinastía Yuan establece la prefectura de Lijiang para representar a la corte imperial en Yunnan→
→En China, Kublai Kan toma Cantón→
→En Bhubaneshwar (Orisa, India) se inaugura el templo Ananta Vasudeva→
→Nacimientos
Roberto de Anjou el Sabio, rey de Nápoles→
→Fallecimientos
26 de agosto - Otakar II de Bohemia (en combate)→
→10 de enero - Fernando Alfonso de León, hijo ilegítimo del rey Alfonso IX de León
✺- 1288→1288 (MCCLXXXVIII) fue un año bisiesto comenzado en jueves del calendario juliano→
→
Acontecimientos
Nicolás IV sucede a Honorio IV como papa→
→Nacimientos
Guillermo de Ockham - Fraile franciscano y filósofo escolástico inglés→
→Fallecimientos
8 de junio - Lope Díaz III de Haro, Señor de Vizcaya es muerto por Sancho IV el Bravo en Alfaro
✺- 1298→2 de julio: Batalla de Falkirk, por la independencia de Escocia→
→1 de diciembre: en Poggio Bustone, Spoleto, Rieti (Umbría, Italia) a la madrugada (o en la noche del 30 de noviembre) se registra un terremoto de 6,6 grados en la escala sismológica de Richter (intensidad de 9-10), que deja un saldo de «muchos» muertos→
→Se produce el sitio de Siracusa→
→Nacimientos
12 de diciembre: Alberto II, duque austriaco→
→Fallecimientos
2 de julio: Adolfo de Nassau, rey alemán
✺- 1308→1308 (MCCCVIII) fue un año bisiesto comenzado en lunes del calendario juliano→
→
Acontecimientos
25 de enero, el rey Eduardo II de Inglaterra se casa con Isabel de Francia un mes antes de su coronación, el 25 de febrero→
→19 de diciembre - Tratado de Alcalá de Henares, acordado entre los reinos de reino de Castilla y Aragón→
→Nacimientos
Juana III, Condesa de Borgoña→
→Andrea Orcagna, pintor italiano→
→Ramón Berenguer I de Ampurias, príncipe de Aragón→
→Fallecimientos
1 de mayo - Alberto I de Habsburgo, duque de Austria y de Estiria→
→Juan Duns Scoto, teólogo escocés
✺- 1318→La casa de los Habsburgo firmó la paz con los Walstätten tras perder la batalla de Morgarten→
→Comienza el reinado del Emperador Go-Daigo de Japón
Octubre - Edward Bruce es derrotado en Faughart, con lo que la invasión escocesa de Irlanda fracasa definitivamente→
→Termina la construcción de la Catedral de St. Andrews en la ciudad homónima de Saint Andrews, después de 158 años→
→Nacimientos
Constanza Manuel, reina consorte de Castilla y de Portugal→
→Fallecimientos
14 de octubre - Edward Bruce, hermano de Robert Bruce, rey de Escocia muerte en la batalla de Faughart→
→Erik y Valdemar Magnusson, hermanos, traicionados y asesinados por su hermano, el rey Birger I de Suecia
✺- 1328 (MCCCXXVIII) fue un año bisiesto comenzado en viernes del calendario juliano→
→
Mapa de Europa en 1328→
→Acontecimientos
13 de marzo: en Navarra, Juana II y Felipe de Évreux son entronizados como reyes→
→4 de diciembre: en Nursia (Italia) un terremoto de 6,5 grados en la escala sismológica de Richter deja un saldo de 5000 muertos→
→En Francia, sube al trono de la dinastía Valois→
→En Aragón (España), Alfonso IV de Aragón vende Huesa del Común y sus aldeas (Sexma de Huesa) al antipapa Pedro de Luna→
→En Rusia se crea el Gran Ducado de Moscovia→
→Cerca de la aldea manchega de Miguelturra (Ciudad Real) se libra la Batalla de Malas Tardes entre los calatravos y los ciudadrealeños→
→Nacimientos
7 de mayo - Luis VI de Baviera→1328 (MCCCXXVIII) fue un año bisiesto comenzado en viernes del calendario juliano→
→
Mapa de Europa en 1328→
→Acontecimientos
13 de marzo: en Navarra, Juana II y Felipe de Évreux son entronizados como reyes→
→4 de diciembre: en Nursia (Italia) un terremoto de 6,5 grados en la escala sismológica de Richter deja un saldo de 5000 muertos→
→En Francia, sube al trono de la dinastía Valois→
→En Aragón (España), Alfonso IV de Aragón vende Huesa del Común y sus aldeas (Sexma de Huesa) al antipapa Pedro de Luna→
→En Rusia se crea el Gran Ducado de Moscovia→
→Cerca de la aldea manchega de Miguelturra (Ciudad Real) se libra la Batalla de Malas Tardes entre los calatravos y los ciudadrealeños→
→Nacimientos
7 de mayo - Luis VI de Baviera
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Agregado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Alamo, MD.IG.
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La villa medieval de Utiel era una extensa población de 6,8 hectáreas protegida
durante la Edad Media por un complejo sistema defensivo formado por un castillo
urbano, una muralla perimetral flanqueada por torreones, foso y barbacana. Así como
por una serie de elementos poco conocidos asociados a los ya mencionados: la “alcazaba
musulmana” insinuada por Ballesteros Viana, la red de túneles y minas del subsuelo,
y las torres albarranas del entorno periurbano. El trabajo se centra en recopilar toda la
información histórica del conjunto militar con el fin de facilitar el trabajo de futuras
investigaciones.
Palabras clave: Utiel, castillo, muralla, torreones, cava.
INTRODUCCIÓN
El conjunto de elementos militares que conformaban la defensa bajomedieval de
la villa de Utiel está inmerso en pleno proceso de investigación. Las fuentes documen
tales y arqueológicas están ofreciendo una importante información sobre su historia
y características, de forma que se da así el pistoletazo de salida al desarrollo de una
concienciación política y ciudadana que debe promover la necesaria recuperación del
conjunto. Un rico y variado patrimonio militar que ha estado profundamente olvidado
en las últimas décadas del siglo XX, aunque en la actualidad se encuentra en estudio
8 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
de manera multidisciplinar, lo cual va a permitir ahondar en los aspectos técnicos e
históricos del mismo. Las siguientes líneas son una síntesis histórica que permita en
tender la evolución del conjunto. Tarea fundamental para desarrollar un conocimiento
sólido que sirva de base para futuras investigaciones, ya que, a nuestro parecer, hasta la
fecha no existía una recopilación de las numerosas referencias históricas diseminadas
en todos los estudios puntuales realizados.
CONJUNTO DEFENSIVO MEDIEVAL DE UTIEL
La villa amurallada de Utiel asemeja un rectángulo, aunque se adapta en su
parte norte a la curva de nivel del terreno donde se asienta y la búsqueda del cauce del
Barranco del Diablo como barrera natural, hacen que los límites del perímetro estén
redondeados en algunos puntos, de manera que recuerda una forma almendrada [fig.
1]. No obstante, su morfología exterior es marcadamente regular con cuatro lados,
condicionando por completo el carácter rectilíneo y jerarquizado de su callejero asocia
do. Además, permite diferenciar claramente el Casco Antiguo y sistema defensivo del
resto del tejido urbano de la ciudad contemporánea, quedando delimitado el primero
por las calles y plazas que conforman el antiguo camino real de Madrid a Valencia y
la llamada “vuelta de la procesión” (Camino, Canónigo Muñoz -El Cebo-, Puerta del
Sol, Cesáreo Marcos Yagüe, Puerta de las Eras, Reyes Católicos -Cuesta de San Juan-,
Plaza de San Juan, Nicolás Ruiz y Antonio Maura -La Rambla-).
Fig. 1: Ortofoto actual del Casco Antiguo Amurallado de Utiel.
OLEANA 37 - 9
El recinto amurallado resultante presenta unas dimensiones considerables, con
una longitud de la muralla superior a los 985 metros y una superficie de 6,8 hectáreas1.
Con un diseño urbano regular que incluye al pequeño núcleo irregular preexistente
en torno a la calle Serratilla. Se trata de un espacio profundamente jerarquizado
a través de dos ejes principales que se desarrollan al suroeste del núcleo primitivo
islámico y que articulan toda la población. Por un lado, la Calle Real-Plaza de Mi
guel Ballesteros Viana, de disposición este-oeste, atraviesa longitudinalmente la villa
desde la Puerta Real hasta la Puerta de Ximén Pérez y por ella discurría el “carril de
la Corte” o Camino Real de Madrid a Valencia. Por otro lado, la Calle Santa María,
de disposición norte-sr, comunica la Puerta de las Eras con la calle Real, generando
en su confluencia la Plaza Mayor del Ayuntamiento. Este espacio público, aunque
agrandado por diferentes reformas, históricamente ha sido el centro neurálgico de la
población. Antaño lugar de celebración del mercado y concejos abiertos, en esta plaza
se sitúan los principales edificios de Utiel, entre los que sobresalen la Casa Consistorial
y la Iglesia de la Asunción de Nª Sª de Santa María, un edificio religioso cuya traza
actual corresponde a la construcción con tintes catedralicios del siglo XVI, realizada
en estilo gótico mediterráneo. Este templo sustituyó a la antigua Iglesia de Santa Ma
ría, el primitivo templo de dimensiones reducidas que tenía adosado un cementerio
urbano (Ballesteros, 1899, p. 136), aunque se está a la espera de la finalización de
las actuaciones de restauración, recuperación y excavación arqueológica que se están
llevando a cabo en la actualidad, las cuales ofrecerán información muy importante
para entender su trayectoria histórica.
Pero regresemos a los elementos militares propiamente dichos. Los cuales están
conformados por la muralla con torres, puertas y portillos, complementados por el
foso, la barbacana y el castillo urbano, antaño apellidado “de los Ximénez” [fig. 2].
Aunque también existen otros elementos menos conocidos, como podría ser la supuesta
“alcazaba musulmana” que indica Ballesteros Viana al norte de la calle Serratilla, la red
de túneles subterráneos o las torres albarranas del entorno periurbano.
Actualmente disponemos de una rica variedad de datos ofrecidos por la arqueología
y la documentación que nos permiten profundizar en su conocimiento. En este último
apartado, en el cual nos centraremos, debemos destacar en primer lugar, la concisa y
detallada obra de Miguel Ballesteros Viana a través de su Historia y anales de la muy
leal, muy noble y fidelísima villa de Utiel (1899). En ella existen numerosas referencias
1
Se trata sin duda de un área fortificada muy grande si la comparamos con otras poblaciones medievales de su entorno, como
La Villa de Requena de 4,6 ha. (el primer amurallamiento sin el Barrio de San Nicolás se reduce a 3,1 ha.), Sinarcas de 2
ha., Moya de 6,9 ha. (4,7 ha. en su primer recinto correspondiente a la fundación de 1210), Castielfabib de 2 ha., Tuéjar
de 1,2 ha., Chelva de 1,4 ha., Alpuente de 2,8 ha., Benisanó de 3,1 ha., Vila-real de 7,3 ha., Mora de Rubielos de 3,8 ha
(sumando el ensanche del siglo XIV del siglo XIV asciende a 6,5 ha.), Manzanera de 4,1 ha., Jorquera de 9,5 ha., Alarcón
de 24,9 ha. (incluido todo el meandro sobre el Júcar), Belmonte de 25,7 ha. (recinto de los Pacheco), Cuenca de 12,2 ha.
o Cañete de 10 ha. (incluida la escarpada ladera a su castillo).
10 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
a la muralla y demás elementos defensivos, con fechas precisas de acontecimientos
donde jugó un papel relevante, así como a las diversas reformas llevadas a cabo sobre
la misma y su evolución a lo largo de los siglos, todo ello basado en documentación del
desaparecido Archivo Municipal de Utiel, circunstancia que asegura la gran fiabilidad
de la fuente. A esto debemos añadir las puntuales referencias a la fortificación que apa
recen en diversas fuentes documentales conservadas en distintos archivos históricos a
lo largo y ancho de la geografía nacional, en cuyos fondos también se han conservado
distintas muestras de cartografía histórica donde se identifica a la perfección el conjunto
defensivo y su progresiva urbanización.
Fig. 2: Sistema defensivo medieval en el entorno del Casco Antiguo de Utiel.
TRAYECTORIA HISTÓRICA DEL SISTEMA DEFENSIVO MEDIEVAL
DE UTIEL
El sistema defensivo medieval de la villa de Utiel presenta tres grandes fases
cronológicas bien diferenciadas, atendiendo a su apogeo y posterior decadencia. En
primer lugar, la etapa bajomedieval que podríamos circunscribir a los siglos XIII-XV,
OLEANA 37 - 11
correspondiente al periodo de utilidad defensiva para la población de todo el conjunto,
entonces llamada Otiel. En segundo lugar, el periodo emprendido desde los siglos XV
XVII, donde la pérdida de su valor militar se compensa por su relevancia como elemento
de prestigio para la villa y como barrera física de control frente al pillaje, epidemias o
revueltas moriscas. Por último, desde el siglo XVIII al presente, momento en el cual el
conjunto pierde progresivamente toda relevancia previa, haciéndose invisible ante la
expansión urbana extramuros que la engulle.
RELEVANCIA POLÍTICO-MILITAR EN LA BAJA EDAD MEDIA
Determinar el origen del sistema defensivo de la villa de Utiel es una tarea difícil
ante las carencias documentales que, en líneas generales, caracterizan el estudio del
medievo utielano. Como a continuación mostraremos, el amurallamiento de la villa ya
estaba plenamente operativo en 1355, momento en el que se produce la concesión de
la carta de villazgo por parte de Pedro I de Castilla. No se han encontrado referencias
escritas de fechas anteriores, aunque Ballesteros Viana afirma la existencia del recinto
en su totalidad desde la misma incorporación castellana de la zona, estableciendo una
relación directa del recinto con la etapa islámica (Ballesteros, 1899, p. 64):
El periodo alcanzado en Utiel durante la estancia de los moros, la capacidad de su
castillo, donde podía alojarse buen golpe de gente, la longitud de las minas o subte
rráneos, construidos para poder comunicar los fuertes de la muralla, con la fortaleza
principal, todo ello induce a afirmar que Utiel, sin ser plaza de primer orden poseía
a última hora todos los requisitos que podían exigirse a una población cerrada. Sa
liendo por tanto de la esfera que comprendía los villages y poblados cortos y abiertos.
La datación musulmana de toda la villa amurallada por Ballesteros se debe a la
falta de datos que determinaran su ejecución bajo la égida castellana. Esta propuesta
descartada por la historiografía contemporánea al identificarse perfectamente dos tejidos
urbanos diferenciados, un trazado islámico irregular en torno a la calle Serratilla repleto
de callejones semipúblicos a modo de los azikka o azucats; y un ensanche planificado
cristiano en espina de pez con un callejero regular vinculado a las puertas y muralla que
lo rodean. Sin embargo, esta hipótesis evidencia la antigüedad del conjunto defensivo
y las carencias documentales de la primera mitad del siglo XIII. En este sentido, la
arqueología es la disciplina más relevante que puede aportar nuevas pruebas que de
terminen su antigüedad. Esta es una tarea actualmente en proceso, que requiere seguir
estudiando los elementos encontrados y profundizar en las partes inéditas del trazado
para, de este modo, contrastar resultados, determinar coincidencias y aplicar dataciones
a partir de indicadores cerámicos, constructivos, tipológicos y dendrocronológicos.
12 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
No obstante, sí existe una intervención que ha permitido distinguir dos fases
constructivas con múltiples intervenciones y reformas posteriores y que ha sido capaz de
ofrecer cronologías. Nos referimos a la desarrollada sobre el lienzo de muralla aparecido
en las calles Cesáreo Marco Yagüe 12-Adarve 15 (Jaramillo, 2009; Martínez-Porral,
2011), donde los resultados obtenidos fueron de gran relevancia para profundizar en los
sistemas y técnicas constructivas empleadas en la empalizada, y permitieron acercarnos
al conocimiento de los programas urbanísticos bajomedievales en Utiel, aspectos que
las actuaciones anteriores habían omitido. En la fase más antigua de la muralla, a falta
de elementos cerámicos asociados a su realización, se ofreció una datación aproximada
basándose en indicadores tipológico-constructivos. Así pues, según el tamaño de los
módulos de tapial y el tipo de agujas usadas, se fecha la ejecución de la muralla entre
los siglos XIII-XIV. Aunque dada la ausencia hasta el momento de elementos deter
minantes que vinculen su ejecución a los musulmanes, como hipótesis se plantea que
podría ser una muestra de arquitectura cristiana de Reconquista regida por criterios
foráneos propios de los almohades, si bien ya bajo otros parámetros formales derivados
(Jaramillo, 2009, p. 25). Atendiendo esta posibilidad, la muralla se asociaría a los años
f
inales de la conquista castellana de la Meseta de Utiel-Requena, entre los años 1219
1238. Etapa profundamente belicosa donde Utiel podría haber servido como punta de
lanza cristiana contra la red defensiva del Imperio almohade, de manera similar a otras
poblaciones de fundación coetánea tales como Mora de Rubielos, Manzanera, Moya,
El Milagro (Retuerta del Bullarque) o Cantavieja, con las cuales la villa amurallada de
Utiel comparte similitudes urbanísticas.
Al margen del origen del sistema defensivo, las primeras referencias explícitas
corresponden al siglo XIV. Ballesteros Viana menciona las puertas de la muralla dentro
de los hechos acontecidos tras la promulgación de la carta de villazgo de 1355. En
uno de estos episodios nos dice que en la nueva villa habitaban “doscientos vecinos,
alojados en el casco de la población que limitan las antiguas puertas o portales, estos
se hallaban provistos de llave, haciendo que la villa fuese por este medio señora de sí
misma” (Ballesteros, 1899, p. 93). Se produce una nueva mención al año siguiente,
cuando las tropas del Pedro IV de Aragón llevaron a cabo el saqueo de la población,
pues, aunque “Utiel cerró sus puertas a los invasores; más era su vecindario tan reducido
con relación al número de enemigos, que no hallando resistencia, se franquearon la
entrada y se diseminaron por el recinto” (Ballesteros, 1899, p. 96). Un episodio más
de las continuas reivindicaciones aragonesas sobre esta villa de frontera castellana, que
se remontaban al privilegio de 1261 otorgado por Jaime I de Aragón por el que se
eximió a los vecinos de Utiel del tributo de lezda y peaje en el transporte de madera,
y que remarcan el valor estratégico-militar del lugar.
OLEANA 37 - 13
Fig. 3: Detalle del Tratado de Almazán (1375), entre Castilla y Aragón donde menciona
“los lugares e fortalezas e villas de Requena, Otiel e Moya”.
Justamente a este contexto de disputa territorial pertenece la primera mención
documental a la fortificación de Utiel [fig. 3]. En el Archivo de la Corona de Aragón
se conserva el Tratado de Almazán del 12 de abril de 1375, donde Pedro IV de Aragón
acuerda reiteradamente la restitución a Enrique II de Castilla de las villas fronterizas
que este había recibido en 1369 dentro del pacto matrimonial de la infanta Juana y
Eduardo de Woodstock, el famoso Príncipe Negro (Pitarque et al., 2007, p. 457):
Et otrossi si non fuera entregada la villa de Molina con sus fortalezas al dicho
sennor Rey de Castiella o al infante su fijo, o a quien ellos o qualquier dellos querrán
y mandaran, asi como se contiene en el quinto capítulo del dicho señor Rey d.Aragon
que fabla como debe ser entregada la dicha villa e fortalezas de Molina, que los di
chos arcebispo e mossen Ramon entreguen las villas e fortalezas e lugares de Requena,
Otiel e Moya o cada uno dellos al dito sennor Rey de Castiella o al infante su fijo o
aquien ellos o qualquier dellos mandaran e querran, hauiendo poder complido por
los soltar el pleyto e homenaje2.
Por otra parte, en el contexto de las disputas señoriales entre el concejo de Utiel
y los distintos nobles que aspirarían a su control señorial entre los siglos XIV y XV, la
muralla cumplió un importante papel como garante del control efectivo de uno u otro
bando. Por ejemplo, en el pleito-homenaje del 4 de junio de 1388, el Justicia mayor
de la villa, Pascual de Hariza, entregó a Juan de Albornoz las llaves de las puertas de la
villa a modo de vasallaje (Ballesteros, 1899, p. 119), recalcando la relevancia del sistema
defensivo al permitir el control efectivo de la villa amurallada.
Esa relevancia política y militar se acentuaría durante el dominio de los Pacheco
en Utiel. De hecho, el carácter plenamente amurallado de la villa había sido clave en
la perseverante resistencia del concejo en el conflicto antiseñorial de 1440-1444. En
esa ocasión, tras la donación de la villa a Juan Pacheco el 26 de octubre de 1440, los
distintos sirvientes enviados para tomar posesión de la misma fueron rechazados. Una
2
Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería, Registros, Núm.1543, 161r.
14 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
declaración de rebeldía abierta frente a la autoridad del señor nombrado, el príncipe
Enrique y el rey Juan II de Castilla que fue respondida con diversas intentonas de
posesión a la fuerza y que desencadenó un enfrentamiento con las villas vecinas de
Cuenca, Requena, Moya, Iniesta y Alarcón. Se llegaría a ordenar en agosto de 1443
que los vecinos de Moya de entre dieciocho y sesenta años tomasen las armas contra
Utiel, permitiendo talar vides y panes, tomar el ganado y bienes, derribar casas y matar
a los que se resistieran. Sin embargo, la fortaleza de la muralla evitó la sumisión de los
utielanos, viéndose obligado el futuro Marqués de Villena a firmar un acuerdo que
contentase a ambas partes el 27 de enero de 1444 (Franco, 2009).
Vemos, por lo tanto, que el sistema defensivo fue esencial para preservar la se
guridad y libertades de que disfrutaba la villa y no sería la única ocasión. Pocos años
después, tras la segunda “Batalla de la Contienda” del 9 de enero de 1449, donde las
tropas combinadas de Utiel y Requena fueron derrotadas por una expedición de saqueo
de Baltasar Ladrón de Vilanova, hijo del Vizconde de Chelva, se evidenció la debilidad
de ambas villas y la importancia de sus murallas para evitar males mayores. Sería la de
fensa que rodeaba el barrio de La Villa de Requena la que minimizó el ataque utielano
impulsado por Pacheco ese mismo año a su arrabal, e igualmente sería la muralla de
Utiel la que evitó la destrucción de la población ante el sitio que sufrió en respuesta
a aquel bajo el liderazgo del Obispo de Cuenca Lope de Barrientos (Alabau, 1999).
Igual relevancia tendría la muralla en la Guerra del Marquesado, conflicto
enmarcado dentro de la Guerra de Sucesión Castellana, donde la mayoría de villas
que conformaban el Marquesado de Villena, como Utiel el 22 de febrero de 1476, se
rebelaron contra Diego López Pacheco en apoyo de Isabel I de Castilla. Como afirma
Ballesteros Viana:
Por algún golpe de agua o con motivo de la resistencia de la villa cuando el al
zamiento contra el marqués, los muros y adarves del poblado sufrieron gran daño y
quebranto, hasta el extremo de venir a tierra algunos de sus lienzos principales, dejando
así abiertos en el recinto varios portillos con gran perjuicio del vecindario, y más aún,
de su tranquilidad y orden, dado el gran número de malhechores que merodeaban
por el despoblado, a quienes les era más fácil penetrar ocultamente en Utiel.
Para resolver tal situación, el Concejo y Justicia actuaron con urgencia solicitan
do licencia de la reina, que fue concedida desde Tordesillas en octubre 1476 con un
presupuesto de 160.000 maravedíes para levantar los trozos derribados de las “antiguas
murallas” y la reforma de la Puerta de Requena, que desde entones se conocería como
Real (Ballesteros, 1899, p. 195). No obstante, parece ser que la reina castellana incitó a
que parte del sistema defensivo quedase desmochado (Martínez, 2015, p. 26), medida
que pretendía remarcar su poder real y que resultaba bien conocida en otras villas, como
Iniesta, dentro del antigua Marquesado de Villena.
OLEANA 37 - 15
LA MURALLA DURANTE LOS AUSTRIAS: BARRERA Y PRESTIGIO
PARA LA VILLA
El reinado de los Reyes Católicos marcaría importantes cambios para el devenir
de Utiel y sus defensas. Por un lado, el sistema de protección mediante altos muros que
evitasen el acceso de tropas enemigas quedó obsoleto ante la generalización del uso de
cañones de pólvora, capaces de derribar con gran facilidad las murallas medievales. Por
otra parte, la unificación dinástica de Aragón y Castilla, así como la gran estabilidad
interior que definiría la Monarquía Hispánica durante los siglos XVI-XVII, hicieron
innecesaria la modernización de las defensas de la villa.
El castillo cristiano perdería en pocas décadas toda importancia, si bien parece
ser que no debió tener excesiva relevancia militar a lo largo de su existencia a juzgar por
el escaso reflejo documental que tuvo el nombramiento de sus alcaides, encargados de
la guardia y defensa del lugar (Alabau, 1999, p. 39). Tan solo conocemos el nombre
de uno de ellos, Pedro de Valvanera, quien figura como alcaide de la fortaleza en una
licencia de armas dada por el Consejo de Castilla el 1 de abril de 14883. Por su parte,
la vieja muralla medieval seguiría siendo útil como instrumento de control por parte de
la autoridad local para el tránsito de mercancías y personas, y como barrera protectora
frente a bandidos o de aislamiento durante epidemias. Pero, ante todo, seguía siendo
útil para la aplicación de diversas medidas fiscales con las que financiar al concejo.
La esencial gestión de alcabalas y demás impuestos por los alcabaleros de la Puerta
de Requena y Puerta de los Santos se prolongaría hasta el siglo XIX con los “guardas
de consumos” (Martínez, 2015, p. 25). Sin olvidar el prestigio asociado a este tipo de
construcciones, el cual se remarcaba con actos simbólicos como el de fijar el pendón de
la villa en la Puerta Real cuando la milicia urbana salía de sus muros. Al fin y al cabo, a
principios de la Edad Moderna se mantenía la concepción medieval de la muralla como
amparo para las villas o ciudades, preservando sus peculiaridades jurídicas reflejadas en
su fuero, privilegios y un sistema singular de gobierno (Martínez, 2015, p. 24).
La importancia de la muralla a lo largo de la Edad Moderna, como emblema de
la villa y como instrumento para desarrollar medidas fiscales y sanitarias, obligó a las
autoridades de la época a mantener una política de reformas y reparaciones continuas.
Entre 1537-1538 se dio remate a las obras de la calzada de la cava, reformas en la
Puerta de Ximén Pérez y, para aliviar su congestión, se abriría la Puerta de Caldarmas
en la desembocadura actual de la calle Armas en La Rambla, aunque su escasa utilidad
provocó su clausura poco tiempo después de que el Justicia que promovió su apertura
fuese relevado en su cargo. En 1540 se sustituyó el viejo puente levadizo que saltaba
el foso de la cava, a la altura de la Puerta de Ximén Pérez, por otro nuevo de fábrica
3
Archivo General de Simancas, RGS, LEG,148804,7.
16 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
más sólida con el que se facilitó enormemente el tránsito de personas y mercancías
(Ballesteros, 1899, p. 247). Con motivo de la visita del emperador Carlos V el 18 de
diciembre 1542, se repararon los muros, se restauró la Puerta de los Álamos, abriendo
una calle que permitía salir por allí a los vecinos que habitaban las viviendas contiguas
al castillo, y se derribó una casa lindante con las torres de la Puerta de Ximén Pérez,
para ensanchar la entrada (Ballesteros, 1899, p. 247). Además, en 1551 se llevó a cabo
el empedrado de las vías principales desde la calle y Puerta Real, lo que supuso la pro
hibición del tránsito de “carros y cherriones” a través de dicha vía por el consejo de los
maestros que vinieron a sentar la piedra, ante el peligro de hundimiento del firme por
los túneles y bodegas de su subsuelo (Ballesteros, 1899, p. 248). Para los preparativos
de la visita real de Felipe II en diciembre de 1585, se enderezó calles y se ensanchó la
Puerta Real ya que “la puente” que cruzaba el foso oriental en dirección a Valencia se
encontraba “caracolada”, dando de este modo solución a las grandes dificultades que
presentaba en este punto el paso de carros (Ballesteros, 1899, p. 291). Medida similar
se ejecutó en 1603 aprovechando el viaje de Felipe III a Valencia, derribando una casa
en la entrada de la Puerta de las Eras para no dificultar el paso de coches, actuación que
se complementaría al regreso del monarca a Madrid con una reparación de “todas las
murallas, cambiándose las cerraduras de las seis puertas” (Ballesteros, 1899, p. 331).
En el año 1606 se intentó canalizar la Fuente Grande (Alameda) a la Puerta de Ximén
Pérez para facilitar el abastecimiento de agua a la población (Ballesteros, 1899, p. 359).
Mención aparte merece el uso del sistema defensivo como protección frente a
puntuales complicaciones en las que era útil la existencia de una barrera física con el
exterior. Así ocurre con las epidemias de peste, entre las que destaca por su especial
virulencia la acontecida entre 1557-1559. En tal ocasión el concejo se mantuvo alerta
desde 1556, de tal forma que al año siguiente el corregidor Martín de Comas ordenó
como medida de precaución la reparación de los portillos de la muralla y las torres del
Arquillo y de Ximén. Además, decretó que se tapiaran las callejuelas y los flancos de
las avenidas de la villa, desde las cruces que en ellas se contaban, y reclutó a los veci
nos para establecer de día y noche turnos de guardia, estando limitado el acceso a los
forasteros. Sólo las puertas de Álamos y Eras Grandes permanecieron abiertas de sol
a sol (Ballesteros, 1899, p. 262). En 1558, el cereal recogido a la entrada del pueblo
hubo de introducirse por un portillo que se abrió frente a las eras del Molinillo y por
la puerta del Obispo. La tensión social por el confinamiento despertó en septiembre,
intentando un grupo abrir algunas puertas sin éxito porque los hidalgos no participaban
en la preservación del cordón sanitario. Como consecuencia, el corregidor estableció
rondas nocturnas y fijó como hora de queda las 8 de la noche, siendo detenidos los
transeúntes que llevasen armas y no fuesen provistos de candela encendida (Ballesteros,
1899, p. 268). Medidas aislacionistas similares se aplicarían en otras epidemias, como
OLEANA 37 - 17
la de 1601 y 1671. En esta última, el corregidor Antonio de Sequera ejecutó una gran
reforma de los muros de la villa, quedando “cercada de almenas como en sus pasados
tiempos no pudiendo penetrar en ella secretamente luego que se inutilizaron ciertas
entradas hechas por los vecinos en casas; apoyadas sobre el muro” (Ballesteros, 1899,
p. 400), correspondiendo a tal actuación el diseño que aparece reflejado en la icónica
fotografía de la Puerta Real.
Las defensas también jugaron un papel importante durante las rebeliones moriscas,
momento en el que la sociedad local tenía un espacial temor a un levantamiento de
las comunidades rurales que habitaban las zonas fronterizas entre Castilla y Valencia.
La rebelión de las Alpujarras de 1568 movilizaría a la milicia utielana que custodió
las puertas y, para manifestar su fuerza, izaría una bandera roja sobre las almenas del
castillo (Ballesteros, 1899, p. 287). En 1585, ante la agitación morisca en Ayora, se
dispuso de nuevo todo el vecindario para la defensa, reparando con rapidez las torres
y adarves del antiguo muro; almacenando a la vez gran cantidad de pólvora y plomos
(Ballesteros, 1899, p. 288). En 1606, cayó en manos del justicia de Utiel tres reos de
esa condición que iban ser ajusticiados, mandando el alcalde mayor Luis Echevarria
reparar el muro y el aprovisionamiento de pólvora y municiones ante posibles agresiones.
El justicia Gutiérez de Pantoja prosiguió con este proceso de consolidación, actuando
en los portillos de la muralla y reedificando el muro de la Puerta Real situado frente al
Colegio del Salvador ante las revueltas empezadas en 1608 por culpa de decretarse la
expulsión de los moriscos (Ballesteros, 1899, p. 331-333).
Junto a todas estas referencias, tenemos la suerte de conservar en el Archivo His
tórico Nacional la representación artística más antigua de la población [fig. 4], realizada
por el maestro conquense Bernardo de Oviedo en 1565, dentro de la cartografía judicial
que fue aportada al pleito sustanciado por los límites en la Sierra Negrete4. De hecho,
la muralla cumpliría nuevamente su función protectora en los “Sucesos del Negrete”,
concretamente en un tardío caso de violencia señorial acaecido el 29 de junio de 1564,
donde 400 hombres armados del Vizcondado de Chelva atacaron infructuosamente la
villa castellana. En la acuarela vemos una villa amurallada con un horizonte urbano o
skyline rematado por algunas torres circulares y, sobre todo, cubos cuadrangulares donde
resalta por su altura la posible Torre del Agua en la esquina derecha. Ninguno de ellos,
eso sí, superan la altura de los dos campanarios (la Torre Vieja y la Torre Nueva, esta
última en pleno proceso de construcción entre 1548-1590) de la Iglesia de la Asunción
situada en el centro y los torreones asociados al castillo (Torres et al., 2012). En total
vemos casi una docena de estructuras defensivas unidas por la muralla. También se
evidencia cómo el crecimiento urbano empieza a superar el muro defensivo, intuyén
4
Archivo Histórico Nacional. Sección Clero. Legajo nº. 28343.
18 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
dose superpuesto a la Puerta de las Eras la existencia del arrabal de San Gregorio, cuya
ermita había sido levantada en 1546.
Fig. 4: Detalle de la representación de la villa amurallada de Utiel por Bernardo de Oviedo (1565).
DECADENCIA Y URBANIZACIÓN EN LA EDAD MODERNA Y CON
TEMPORÁNEA
Paralelamente a todos estos acontecimientos, vemos una lenta pero progresiva
urbanización del entorno del sistema amurallado asociada a la paulatina pérdida de su
relevancia, mediante el desarrollo de arrabales (Arquillo, San Juan, Salvador, Río, San
Gregorio, etc.) y la construcción de viviendas apoyadas directamente en la muralla. Una
situación que Ballesteros Viana (1899, p. 200) ya ponía en evidencia en su descripción
de finales de la Edad Media y principios de la Edad Moderna:
No importa que un almenado muro circunde y limite el perímetro de la villa para
que al abrigo de sus ennegrecidas paredes se fabriquen primero algunas viviendas
miseras, albergue de honrados menestrales. Estos desheredados de la fortuna encuen
tran un medio de enriquecer a sus descendientes, edificando solares, cuyo mezquino
valor podrá ser satisfecho con algunos maravedíes anuales, y de esta manera, el casco
antiguo de Utiel se va rodeando de moradas que darán paso a la población moderna.
La dinámica de ocultamiento del sistema defensivo seguirá dos mecanismos muy
claros: el apoyo de viviendas particulares sobre los elementos militares y la utilización
privativa de los mismos mediante la apertura de vanos a modo de puertas y ventanas
sobre lienzos y torreones. Una tendencia que resultaba un problema cuando la muralla
aún tenía cierta utilidad, pues a pesar de la importancia efectiva que disfrutaba en el
siglo XVI para mantener cuarentenas, en un bando sobre la peste emitido en 1564
(Ballesteros, 1899, p. 270), las autoridades de la villa se vieron obligadas a conminar a
los vecinos para que no rompieran los muros y tapiaran los huecos ya abiertos:
OLEANA 37 - 19
Ansimismo se manda apregonar que ninguna persona sea osada de romper muro
ni puerta de la Villa ni hacer albollon ni ventana y si algunos las tovieren hechas o
algunos albollones abiertos los cierren é atajen dentro de segunda día so pena contra
cada uno que lo contrario hiciere de dos mil maravedis. La mitad para la cámara
de su majestad e la otra mitad para el que lo denunciare é más diez dias de prision é
que pagar a cualquier daño que hiciere e viniere demas de las otras penas dispuestas
por derecho contra los que rompen los muros y cercos.
No obstante, para esas fechas la muralla ya era un elemento parcialmente invisible
dentro del creciente tejido urbano de Utiel. En la visita del embajador veneciano Sigis
mondo di Cavalli en noviembre de 1567, tras haber cruzado el Cabriel por el puente
de Pajazo, se topó “con ocho casas que llaman el Caudet” y al llegar a “Oitiel”, una de
las últimas referencias escritas de Utiel con la “o” inicial, la describió como el mejor
lugar que había encontrado hasta ahora en el camino y lo situaba en un plano con viñas
alrededor y cerrado por muros, excepto por el este (Latorre, 2016). Una referencia que
alude a la casi completa urbanización de la ronda de la muralla en la zona del arrabal
del Salvador, en la parte oriental mirando a Valencia.
En el padrón de alcabalas del 25 de mayo 1586 aparecen asentados en los arrabales
extramuros un total de setenta y tres familias, lo que suponía un 12,5% de población
total de la villa en ese momento. Dicho registro nos indica así mismo que la presión
urbana también estaba afectando al propio castillo cristiano, pues aparecen unas catorce
familias habitando en su interior, lo que suponía casi un 3% de la población intramu
ros5. Entre ellas un tal Matheo Ximénez de cuyo linaje intuimos que puede proceder
la denominación popular de “Castillo de los Ximénez” recopilada a través de diversos
testimonios de memoria oral, el cual fue identificado erróneamente por Juan Antonio
de Estrada en la calle Serratilla. No obstante, pensamos que los primeros indicios de
su “privatización” se remontan al siglo XIV, atendiendo el escudo existente en uno de
sus muros defensivos que recae a la calle Puerta Nueva. Este emblema contiene la re
presentación de los dragantes de la Banda Real de Castilla en uno de sus cuarteles, dato
que permite afirmar que pertenece muy posiblemente a Juan Fernández de Enguídanos,
un capitán utielano que lucho con valentía para el contestable Álvaro de Luna en la
toma de Cetina (Aragón). Por dicha gesta se le armaría caballero de la banda dorada el
7 de agosto de 1429, gozando de las franquezas, exenciones, libertades y preeminencias
de su clase, pudiendo desafiar “e recibir castillo é fortaleza, como caballero en armas
5
Concretamente en el “castillo” vivían Françisco de Arroyo (harnero), Juan Martínez (labrador), Pedro Torres (sastre),
Françisco Garçia (sastre), Miguel Sánchez (trabajador), Juan diranço -de Iranzo- (labrador), la viuda de Martín de Viana
(pobre), la viuda de Gines Martínez (pobre), Estevan de Dalue (trabajador), Pedro Blasco (trabajador), Bartolomé Martínez
(ortelano), Juan diranço (labrador), Matheo Ximénez (scriuano) y Pedro Preçiado (trabajador).
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Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
en batalla fecho” (Ballesteros, 1899, p. 152). La presencia de su emblema plantea la
posibilidad de que el castillo se vinculara al caballero, siendo esa parte del mismo una
reforma del fuerte primitivo. No obstante, es muy necesario en este caso realizar un
estudio arqueológico y murario que aporte más datos.
Más tardíamente, la presión afectaría incluso a las antiguas puertas principales.
Concretamente, en 1786 la Puerta de Ximén Pérez se vería modificada al construirse
por voluntad de un vecino llamado José Ruiz, una vivienda limítrofe sobre el arco que
tenía, levantó un pequeño desván que cedió el municipio con la única obligación de
reponer allí el escudo de la villa que había y conservarlo siempre (Ballesteros, 1899,
p. 487).
Junto a la presión urbanística, también jugó un papel importante en este proceso
la degradación de aquellas estructuras que iban quedando obsoletas. Los fosos serían
de los primeros elementos en ser colmatados para su uso como “lejíos” o basureros de
la población, incluida la cava que acabó siendo usada como desagüe, a pesar de que en
las Ordenanzas Antiguas de la Villa de 1514 se prohibía tal uso:
Otro si, quel almotacen sea tenido de regar las puertas de la villa é que en el vasurar
de la Cava no haya estiércol, é cualquier que lo echare pague veinte maravedís de pena.
La desaparición de otras construcciones del sistema defensivo se produjo por el
peligro que suponía su situación ruinosa, como la torre situada frente a las Eras Chicas
(paraje donde se ubicaría el Convento de la Merced) que se ordenó derruir en 1600
(Ballesteros, 1899, p. 358). Graves inclemencias meteorológicas ocasionaron otros
daños graves, con resonados derrumbes de entre los que sobresalen los acaecidos en la
Noche de Santa Sabina del 27 de octubre de 1728, cuyos destrozos afectaron al torreón
y muros que miraban a la plaza de San Juan, así como al Portal de Santa Lucía donde
las puertas fueron arrancadas por el ímpetu del huracán (Ballesteros, 1899, p. 446).
Los estragos producidos sobre la estructura también fueron provocados por
conflictos militares. Así, durante el saqueo de Utiel de 1706 perpetrado por las tropas
del Archiduque Carlos en plena Guerra de Sucesión Española, Rafael Nebot ordena
destruir las puertas de la Villa, en concreto quemando “la que llaman de Ximén Pe
rez, sobre la cual avia un cuadro de Nuestra Señora de la Cabeza de grande devoción,
solicitaron los vezinos les permitiesse quitarle, y no se quemasse, lo que no pudieron
conseguir con lágrimas, ruegos, ni dinero”. El documento que contiene estas noticias,
Sacrilegios cometidos por las tropas del Archiduque Carlos en el Reino de Castilla durante
la Guerra de Sucesión en diversas localidades de los obispados de Sigüenza, Cuenca, Osma,
y del arzobispado de Toledo6, también se refiere a la existencia de una capilla dedicada a
6
Archivo Histórico Nacional, Universidades,743, N.1.
OLEANA 37 - 21
Nuestra Señora de la Concepción, “que está sobre la Puerta de Requena y subieron a
dormir a ella, haziendola quartél, y tratandola con grande incidencia”7.
A pesar de todos estos menoscabos causados al sistema defensivo, en 1768 Juan
Antonio de Estrada en su Población general de España: sus reynos, y provincias, ciudades,
villas y pueblos, islas adyacentes y presidios de Africa nos dice que la villa está “cercada de
fuertes muros y en lo eminente un castillo antiguo que la predomina”. Por lo tanto, el
sistema defensivo aún era visible y, efectivamente, así lo evidencia el plano de la ciudad
de 1799 [fig. 5]. Esta representación de la villa, conservada en el Archivo General de
Simancas8, ofrece una visión muy precisa de las calles por donde discurría el Camino
Real de Madrid a Valencia, cuyo trazado en ese momento ocupaba la ronda suroeste
de la muralla. Dicho plano presenta también una definición más esquemática del tra
zado del resto de la trama urbana, representando perfectamente sus puertas principales
que encierran un recinto “rectangular” y un viario marcadamente jerarquizado. En el
documento se evidencia cómo el sistema defensivo de la población se hallaba en plena
desaparición por las edificaciones que se adosaban a sus muros.
7
8
Las puertas principales de la muralla de Utiel, como era común en los sistemas defensivos cristianos, estaban protegidas
espiritualmente con alguna capilla o ermita anexa. Como acabamos de ver, la Puerta Real tenía una capilla bajo la advocación
de Virgen de la Concepción situada en los espacios del propio portal. Estrechamente ligado a la Puerta de Ximén Pérez y
su plaza intramuros se encuentra el culto a los Santos de la Piedra, San Abdón y San Senén, que permanecerían en el lugar
hasta el siglo XIX. En la Puerta de los Álamos existía una imagen de la Nuestra Señora de la Asunción. Por su parte, en la
Puerta de las Eras no conocemos con certeza un patrón o virgen, aunque es muy posible la vinculación con la Santísima
Trinidad, pues la pequeña explanada pública a la que daba acceso, en dirección a la calle Santa María, era llamada como la
“Placetilla de la Trinidad”.
Archivo General de Simancas. Consejo Supremo de Hacienda. Leg. 00290. Expd. 92.
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Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
Fig. 5: Plano de Utiel (1799) y detalles del proceso de urbanización del sistema defensivo.
Sobresalen la Puerta Real o de Requena con su icónico escudo y rodeada de vivien
das; la Puerta de Ximén Pérez o de los Santos con macizas estructuras flanqueándola y
el foso de la cava a su pies; los portillos cubiertos de Puerta Nueva, Álamos y Corralazo
(Arco); los lienzos de muralla intactos en la Cuesta de San Juan (Reyes Católicos) sobre
los cuales se apoyan las cubiertas de las viviendas ubicadas intramuros; y por último
los muros almenados recayentes a la calle Camino donde se habían abierto puertas,
balcones y ventanas a modo de fachada.
OLEANA 37 - 23
A lo largo del siglo XIX, la mayor parte de los lienzos del castillo y la muralla,
así como la mayoría de los torreones y castillejos supervivientes quedaron “embutidos”
entre casas particulares, generando una maraña de parcelas que ocultó el sistema militar
medieval hasta la actualidad. Mientras tanto, los escasos restos visibles fueron desapare
ciendo poco a poco, algunas veces en medio de episodios verdaderamente extravagantes.
Por ejemplo, en 1873, en plena Tercera Guerra Carlista, se destruyó a cañonazos una
torre de la Puerta del Sol (Bernal et al., 2014, p. 7). Según la información de la fuente
“El Diario Valenciano”, recogida por los periódicos La Esperanza: Diario Monárquico
el 29 de noviembre de 1873 y La Paz: periódico de noticias, avisos y fomento de la pro
vincia de Murcia el 2 de diciembre de 1873, nos indican que “la partida de Fernández
Corredor, con una fuerza de 150 infantes y 26 caballos entró el lunes 24 y publicó un
bando llamando a todos los vecinos de la ciudad, sin distinción de partidos políticos,
para el derribo de las murallas y fuertes de la villa, cuya demolición parece que estaba
llevando desde anteayer” (Martínez, 2019, p. 78). Sin embargo, no podemos afirmar
que el sistema defensivo medieval de Utiel se demoliera por completo en las Guerras
Carlistas, como se ha teorizado erróneamente.
Fig. 6: Plano de una obra privada de desagüe (1884) donde se identifica la cava antes de soterrarse.
En el siglo XIX la cava también quedaría oculta. En 1827 el corregidor José
Joaquín Yagüe ensanchó los dos puentes existentes, el de Ximén Pérez y el Camino
Real a Madrid, dando como resultado la Plazuela de San Rafael. Aunque en ese tramo
superior, la cava seguía abierta a la superficie si tenemos en cuenta el plano de la misma
de 28 de junio de 1884 que se halla en el Arxiu Diputació de València. Esta muestra
cartográfica efectuada por Adolfo Bueso para un proyecto de acequia de desagüe, que
responde a la necesidad de la fábrica de harinas de Rafael Marín9, identifica detalla
damente la estructura como un foso paralelo a la línea de la muralla occidental que
9
Arxiu General i Fotogràfic Diputació de València. Mapas y planos. Carpeta 28, nº 08. (Imagen nº 8531).
24 - OLEANA 37
Gómez Sánchez, Carlos J. Sistema defensivo medieval de la villa de Utiel: Síntesis histórica sobre una fortificación oculta
Oleana: Cuadernos de Historia Comarcal, 2021, n. 37, p. 7-26.
comprende desde la Plaza de San Juan a la acequia histórica del “Río Lugar”, sirviendo
como canalización para las aguas torrenciales del Barranco del Diablo cuyo cauce con
tinúa hasta el río Magro [fig. 6]. Finalmente, el alcalde Nicolás Ruiz en la década de
1890 decidió cubrir toda la canalización para agrandar la vía pública conocida como
“La Rambla”, lo que transformaría la obra en un túnel subterráneo de drenaje hacia el
río Magro que sigue todavía en funcionamiento.
A principios del siglo XX, las cámaras de Miguel Ballesteros Viana y Generoso
Planells fotografiarían respectivamente las almenas del callejón homónimo y de la
Puerta Real antes de su demolición en torno a 1912. El recuerdo de la muralla nunca
desapareció por completo de la memoria colectiva, conservándose varios topónimos
en el callejero (Adarve, callejón de las Almenas, calle del Puente y Cava, Puerta Nueva,
Puerta del Sol, etc.). Incluso el saber popular era capaz de distinguir a la perfección
los muros defensivos que aparecían ocasionalmente en derrumbes y reformas de casas,
todos ellas bajo el nombre de “panes de muralla”.
CONCLUSIONES
Como hemos detallado, existe un rico conocimiento sobre el sistema defensivo
medieval de Utiel. Las fuentes documentales permiten interpretar la trayectoria histórica
de la fortificación desde la Baja Edad Media hasta la actualidad. Conformada por un
castillo urbano y una muralla perimetral reforzada por torreones, barbacana y fosos,
así como otros elementos (torres albarranas, puertas y portillos, galerías subterráneas,
etc.), tendría su etapa de apogeo entre los siglos XIV-XVI, con un progresivo proceso
de urbanización en los siglos posteriores que la ocultaría completamente dentro de la
trama viaria. No obstante, todavía encontramos importantes lagunas a resolver. En este
artículo se ofrece una recopilación de todos los datos historiográficos conocidos hasta
la fecha que ayuden a interpretar y conocer la complejidad del conjunto para futuros
estudios multidisciplinares. Es esta una tarea esencial, no solamente para profundizar
en el conocimiento de la propia muralla medieval, sino para trasmitir un discurso di
dáctico a la ciudadanía, pues no olvidemos que su recuperación debe ser un objetivo
esencial dentro de los programas de rehabilitación patrimonial y de construcción de
una oferta turística en el Casco Antiguo de Utiel.
OLEANA 37 - 25
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