22.º Bisabuelo de Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo
Wallerand d’Ollehain
Escuyer, Sire de Olhain, Señor de Caucourt y de Mingoval
Línea Paterna (Ahnentafel / Sousa‑Stradonitz)
| Nº | Antepasado | Relación |
|---|---|---|
| 1 | Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo | — |
| 2 | Dr. Enrique Jorge Urdaneta Lecuna | Padre |
| 5 | Elena Cecilia Lecuna Escobar | Abuela paterna |
| 10 | Dr. Vicente de Jesús Lecuna Salboch | Bisabuelo |
| 20 | Ramón Lecuna Sucre | Tatarabuelo |
| 41 | Josefa Margarita Sucre y Márquez de Valenzuela | 4.ª abuela |
| 82 | Cnel. Vicente Vitto Luis Ramón de Sucre y García de Urbaneja | 5.º abuelo |
| 164 | Cnel. Antonio Mauricio Jacinto Tadeo Rosalio Sucre Pardo y Trelles | 6.º abuelo |
| 328 | Carlos Francisco François Sucre y Pardo, Sargento Mayor | 7.º abuelo |
| 656 | Charles Adrien de Sucre y D’Ives | 8.º abuelo |
| 1312 | Charles Antoine de Sucre y Martigny | 9.º abuelo |
| 2624 | Antonio de Succre y Hontoy | 10.º abuelo |
| 5248 | François “Godefroy” de Succre | 11.º abuelo |
| 10496 | Antonio de Succre | 12.º abuelo |
| 20993 | Jeanne de Thurut | 13.ª abuela |
| 41987 | Jeanne Grebert y Vredeau | 14.ª abuela |
| 83974 | Jean Grebert | 15.º abuelo |
| 167948 | Watier Grebert | 16.º abuelo |
| 335896 | Jean Grebert | 17.º abuelo |
| 671793 | Jeanne de Cagnicourt | 18.ª abuela |
| 1343587 | Agnès de Habarcq | 19.ª abuela |
| 2687175 | Henriette d’Aubigny | 20.ª abuela |
| 5374350 | Charles d’Aubigny | 21.º abuelo |
| 10748701 | Marthe d’Olhain | 22.ª abuela |
| 21497402 | Wallerand d’Ollehain, Escuyer, Sire de Olhain, Señor de Caucourt y de Mingoval | 23.º antepasado directo |
(®) Numeración Sousa‑Stradonitz realizada por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Álamo, MDIG
Wallerand d’Ollehain
Escuyer – Sire de Olhain – Señor de Caucourt y de Mingoval
Datos biográficos
- Género: Masculino
- Nacimiento: 1117
Fresnicourt-le-Dolmen, Pas-de-Calais, Hauts-de-France, Francia - Fallecimiento: 1178 (60–61 años)
Familia inmediata
- Padre: Guislain d’Ollehain, Escuyer, Sire d’Olhain y Señor de Fres
Cuento medieval de Wallerand d'Ollehain
El escudero del Artois
En el año del Señor de 1117, cuando los vientos del norte soplaban sobre las tierras del Artois y los ecos de la Primera Cruzada aún resonaban en las plazas de Arrás, nació Wallerand d’Ollehain, hijo de una casa noble de escuderos y señores. Su linaje, marcado por tres bezantes rojos sobre campo de plata, hablaba de sangre derramada en defensa de la fe y de la tierra.
El castillo de Olhain
Desde su infancia, Wallerand fue criado en el castillo de Olhain, una fortaleza de piedra gris que se alzaba entre bosques y ríos. Allí aprendió el arte de la caballería, la lectura de los salmos, y el manejo del blasón. Su padre, Sire de Olhain, le enseñó que el honor no se hereda: se conquista. Y así, Wallerand se convirtió en Escuyer, título que en Francia distinguía a los nobles menores, pero de gran dignidad.
Las guerras del Artois
Entre 1130 y 1145, las tierras del norte fueron sacudidas por disputas entre los condes de Flandes y los señores del Vermandois. Wallerand, ya señor de Caucourt y de Mingoval por herencia materna, se vio obligado a tomar partido. Con su mesnada de veinte lanzas, defendió los derechos de su casa ante los embates de vasallos ambiciosos. Su escudo, con los tres bezantes rojos, se convirtió en símbolo de resistencia y lealtad.
La cruzada frustrada
En 1147, cuando el rey Luis VII convocó la Segunda Cruzada, Wallerand se preparó para partir a Tierra Santa. Pero una peste cayó sobre sus tierras, y el deber lo retuvo. En lugar de combatir en Oriente, combatió la enfermedad, organizando hospitales en Caucourt y Mingoval, y ganándose el respeto de clérigos y campesinos.
El pacto de los señores
En 1155, Wallerand firmó un pacto con los señores de Béthune y de Lens, creando una alianza defensiva contra las incursiones normandas. Este pacto fue sellado en la capilla de Olhain, bajo la mirada de su escudo y de una cimera con un grifo rojo y plata, símbolo de vigilancia y fuerza.
El legado
En 1178, ya anciano, Wallerand dictó sus memorias a un monje de Saint-Vaast. En ellas dejó constancia de su vida, sus batallas, sus pactos, y su fe. Murió rodeado de sus hijos y nietos, bajo el mismo blasón que había defendido toda su vida.
Interpretación heráldica
Tres bezantes rojos: representan sangre noble, valor en combate, y tributo feudal.
Campo de plata: pureza de intención, justicia, y nobleza sin mancha.
Cimera con grifo: vigilancia, fuerza híbrida, y protección divina.
Corona de señor: autoridad territorial legítima.
Lema
Escuyer, Seigneur de Olhain, Sgr de Caucourt et de Mingoval — Wallerand d’Ollehain.
Así se cierra el cuento del escudero que no cruzó el mar, pero conquistó el respeto de su tierra. Que su escudo siga ondeando en las crónicas de los hombres justos.

