27.ª Bisabuela de Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo
→ Hildegard de Ferrette es tu 27.ª bisabuela.
Línea Paterna
Hildegard de Ferrette es tu 27.ª bisabuela, según la siguiente línea de ascendencia:
- Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo — N.º 1
- Dr. Enrique Jorge Urdaneta Lecuna (su padre) — N.º 2
- Elena Cecilia Lecuna Escobar (su madre) — N.º 5
- Dr. Vicente de Jesús Lecuna Salboch (su padre) — N.º 10
- Ramón Lecuna Sucre (su padre) — N.º 20
- Josefa Margarita Sucre y Márquez de Valenzuela (su madre) — N.º 41
- Coronel Vicente Vitto Luis Ramón de Sucre y García de Urbaneja (su padre) — N.º 82
- Coronel Antonio Mauricio Jacinto Tadeo Rosalio Sucre Pardo y Trelles (su padre) — N.º 164
- Carlos Francisco François Sucre y Pardo, Sargento Mayor (su padre) — N.º 328
- Charles Adrien de Sucre y D’Ives (su padre) — N.º 656
- Adrianne D’Ives y D’Argenteau (su madre) — N.º 1313
- Anselme d’Yve, señor de Saint Martin (su padre) — N.º 2626
- Catherine de Senzeilles, dama de Saint Martin, Goyet (su madre) — N.º 5253
- Pierre de Senzeilles, señor de Saint Martin (su padre) — N.º 10506
- Agnes van Bergen (su madre) — N.º 21013
- Jan III van Grimbergen, señor de Asse (su padre) — N.º 42026
- Jan II de Glymes van Bergen op Zoom (su padre) — N.º 84052
- Jan I van Grimbergen, señor de Asse (su padre) — N.º 168104
- Robert II van Grimbergen, señor de Asse (su padre) — N.º 336208
- Marie de Barbançon (su madre) — N.º 672417
- Nicolas II, señor de Barbançon (su padre) — N.º 1344834
- Nicolas I de Barbançon (su padre) — N.º 2689668
- NN de Rumigny (su madre) — N.º 5379337
- Nicholas II de Rumigny (su padre) — N.º 10758674
- Nicolas I, señor de Rumigny (su padre) — N.º 21517348
- Hedwige de Roucy (su madre) — N.º 43034697
- Béatrix de Hainaut (su madre) — N.º 86069395
- Reginar IV, conde de Hainaut (su padre) — N.º 172138790
- Adela de Nordgau (su madre) — N.º 344277581
- Hildegard de Ferrette (su madre) — N.º 688555163
Sistema de numeración: Sousa-Stradonitz
Realizado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Álamo, MDIG
Hildegard de Ferrette
- Sexo: Femenino
- Nacimiento: ca. 886, Ferrette, Haut-Rhin, Alsacia, Francia
- Fallecimiento: ca. 940 (entre 45 y 63 años), Nordgau, Estados Medievales
- Familia inmediata:
- Esposa de Hugo V, conde en Nordgau
- Madre de Eberhard IV, conde en Nordgau; Guntram “el Rico”, conde de Sundgau; Hughes IV, conde de Nordgau; y Adela de Nordgau
Fuentes y referencias:
- Wikitree: https://www.wikitree.com/wiki/Ferrette-1
- Foundation for Medieval Genealogy (FMG): http://fmg.ac/Projects/MedLands/ALSACE.htm#HugoIIINordgaudied940B
- Geneanet:
https://gw.geneanet.org/hpichot?lang=en&n=de+ferrette&oc=0&p=hildegarde(gw.geneanet.org in Bing) - Klinteberg Genealogy: https://www.klinteberg.se/genealogy2013/getperson.php?personID=I439
- Ancestry.com: https://www.ancestry.com/genealogy/records/hildegarde-de-ferrette-2
- RootsWeb WorldConnect: http://worldconnect.rootsweb.ancestry.com/cgi-bin/igm.cgi?op=GET&db
- Wikipedia: https://fr.wikipedia.org/wiki/Hugues_Ier_de_Nordgau
Agregado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Álamo, MD.IG.
Entre los años 886 y 940, la vida de Hildegard de Ferrette transcurrió en el corazón de la Alsacia medieval, una tierra de castillos, bosques y monasterios donde el eco de los antiguos carolingios aún resonaba en los salones de piedra. Su historia puede contarse como un relato de linaje y destino, tejido entre guerras, alianzas y el despertar de nuevas casas nobles.
🌿 El nacimiento en Ferrette (ca. 886)
En una colina del Haut-Rhin, bajo el amparo del castillo primitivo de Ferrette, nació Hildegard, hija de una familia vinculada a los condes de Metz y Auxerre. Su infancia estuvo marcada por la fragilidad del poder feudal: los dominios se disputaban entre los descendientes de Carlomagno, y las fronteras del Reino de Lotaringia se desdibujaban entre Francia y el Sacro Imperio.
Desde pequeña, Hildegard fue educada en la fe y en la diplomacia, aprendiendo que el matrimonio era el lenguaje de la política y que la nobleza femenina podía ser el hilo que uniera reinos.
⚔️ El matrimonio con Hugo V de Nordgau (ca. 899)
A los trece años, fue prometida a Hugo V, conde del Nordgau, descendiente de los antiguos Eticónidas, guardianes de Alsacia. Su unión no solo fue un pacto de amor, sino una alianza estratégica entre el Nordgau y el Sundgau, regiones clave para el control del Rin y sus rutas comerciales.
El castillo de Nordgau se convirtió en su hogar, y allí Hildegard ejerció como comitissa, administrando tierras, supervisando monasterios y protegiendo a los campesinos en tiempos de hambruna y guerra.
🕊️ El tiempo de las sombras (ca. 910–930)
Durante su madurez, Europa se vio sacudida por las incursiones húngaras y las tensiones entre los herederos de los carolingios. Las aldeas ardían, los monasterios se fortificaban, y los condes del Rin se reunían para defender sus dominios.
Hildegard, desde su posición, promovió la construcción de capillas y hospicios, y alentó la educación de sus hijos en la tradición cristiana y caballeresca. Su hijo Guntram “el Rico” heredó su visión de prosperidad y se convirtió en el fundador de la Casa de Habsburgo, que siglos después dominaría Europa.
🌺 El ocaso y la herencia (ca. 940)
Hacia el final de su vida, Hildegard se retiró a una abadía cercana a Nordgau, donde los monjes copiaban manuscritos y rezaban por la paz del reino. Allí murió, dejando tras de sí una estirpe que enlazaba a los Ferrette, Nordgau, Hainaut y Habsburgo, uniendo las raíces de Francia, Bélgica y Alemania.
Su memoria fue preservada en la Vita Sancti Deicoli, donde se la menciona como “Hildegardis comitissa”, símbolo de virtud y nobleza.
🕯️ Interpretación histórica
La vida de Hildegard refleja el tránsito entre dos eras:
- El ocaso del Imperio Carolingio, con su fragmentación territorial.
- El nacimiento del feudalismo pleno, donde las mujeres nobles consolidaban poder mediante alianzas.
Su papel fue esencial en la transmisión de linajes y en la formación de las casas condales que darían origen al orden europeo medieval.
✨ Epílogo
Así, Hildegard de Ferrette no fue solo una condesa de Nordgau, sino una madre de dinastías, una figura que, desde su castillo en Alsacia, tejió los hilos invisibles que unirían siglos de historia.
Su vida fue un puente entre la fe y la política, entre el amor y el deber, entre el pasado carolingio y el futuro imperial.


