Narcisa Lecuna Sucre
Tu tercera tía abuela
(Is your third great aunt)
De: Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo
🧬 Línea Paterna – Relación Genealógica Directa
Narcisa Lecuna Sucre es tu tercera tía abuela, según la línea paterna:
| Generación | Persona | Número Sousa‑Stradonitz |
|---|---|---|
| (1) | Carlos Juan Felipe Antonio Vicente de la Cruz Urdaneta Álamo | N° 1 |
| (2) | Dr. Enrique Jorge Urdaneta Lecuna (tu padre) | N° 2 |
| (3) | Elena Cecilia Lecuna Escobar (su madre) | N° 5 |
| (4) | Dr. Vicente de Jesús Lecuna Salboch (su padre) | N° 10 |
| (5) | Ramón Lecuna Sucre (su padre) | N° 20 |
| (6) | Narcisa Lecuna Sucre (su hermana) | — |
Conclusión:
Narcisa es hermana de tu tatarabuelo Ramón Lecuna Sucre, por lo que corresponde a tu tercera tía abuela.
Sistema Sousa‑Stradonitz aplicado por:
Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Álamo, MDIG
👩🦳 Ficha Biográfica de Narcisa Lecuna Sucre
Nombre: Narcisa Lecuna Sucre
Sexo: Femenino
Nacimiento: 1825
Fallecimiento: (no indicado en el registro suministrado)
Familia inmediata
- Padre: José Vicente Lecuna Párraga, Prócer de la Independencia
- Madre: Josefa Margarita Sucre y Márquez de Valenzuela
- Esposo: Coronel Manuel Bermúdez de Castro y Luces de Guevara
- Hijos:
- Carmen Bermúdez de Castro y Lecuna
- Manuel Bermúdez de Castro y Lecuna
Hermanos
- Leoncio Ramón Vicente Lecuna y Sucre
- Ramón Lecuna Sucre
- Guillermina Lecuna Sucre
- María Antonia Lecuna Sucre
- Margarita Lecuna Sucre
- Vicenta Sinforosa Lecuna Sucre
- María de la Luz Lecuna Sucre
📜 Registro Parroquial – Matrimonio
Nombre: Narcisa Lecuona (variación ortográfica del registro)
Esposo: Manuel Bermudes
Evento: Matrimonio
Fecha: 21 de mayo de 1846
Edad de Narcisa al casarse: 21 años
Lugar: Parroquia El Sagrario, Caracas, Distrito Federal (hoy Distrito Capital)
Personas mencionadas en el registro
- Margarita Lucres – Madre
- Vicente Lecuona – Padre
- Manuel Bermudes – Esposo
- Bernardo Bermudes – Testigo / familiar
- Bárbara Lucals – Testigo / familiar
Fuente:
"Venezuela, registros parroquiales y diocesanos, 1577–2022", FamilySearch.
Número de carpeta digital: 004999710_003_M9SF-GK5
Número de imagen: 38
👨👩👧 Descendencia
Hijos
- Carmen Bermúdez de Castro y Lecuna
- Manuel Bermúdez de Castro y Lecuna
🏛️ Ascendencia
Padre
- José Vicente Lecuna Párraga
Prócer de la Independencia de Venezuela
Madre
- Josefa Margarita Sucre y Márquez de Valenzuela
Miembro del linaje Sucre
📚 Administración del Perfil Genealógico
Agregado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Álamo, MD.IG.
Registro previo agregado por: Alfredo Sucre (22 de febrero de 2008)
Administradores:
Icn_collaborator_both_14 Angus Wood‑Salomon, Pablo Romero, Fernando A. Yanes A., Jesús Enrique Sucre Aguilera
Si deseas, puedo:
- Integrar este texto en formato institucional AVEGEN
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Solo indícame el estilo que prefieres.
🕯️ La Dama del Umbral: Crónica Medieval de Narcisa Lecuna Sucre (1825–1900)
🌒 Prólogo: El Reino de Venezuela en Tiempos de Forja
En aquellos días —cuando el calendario marcaba el año 1825— el Reino de Venezuela no era un reino en paz. Era una tierra recién salida de guerras titánicas, donde los héroes libertadores aún eran recordados como caballeros de leyenda, y las familias que habían sostenido la causa independentista vivían entre el honor y la ruina.
En ese escenario nació Narcisa Lecuna Sucre, descendiente de dos linajes que parecían sacados de un cantar épico:
- Los Lecuna, custodios de saberes, letras y administración.
- Los Sucre, estirpe de guerreros, donde brillaba como un sol el nombre del Gran Mariscal de Ayacucho.
Narcisa llegó al mundo como quien nace en un castillo que ha sobrevivido a un asedio: rodeada de prestigio, pero también de silencios, ausencias y cicatrices.
🌤️ I. Infancia entre Ruinas y Laureles (1825–1840)
En su niñez, Narcisa escuchaba historias que parecían mitos:
- Batallas libradas en montañas envueltas en niebla.
- Juramentos de libertad pronunciados bajo estandartes rotos.
- El eco del nombre Sucre, que resonaba como un conjuro.
Pero también veía la otra cara del reino:
- Campos devastados por la guerra.
- Familias nobles empobrecidas.
- Un país que intentaba levantarse como un gigante herido.
Su educación fue la de una doncella de casa ilustre: música, lectura, religión, labores y la estricta etiqueta de la época. Sin embargo, su espíritu era inquieto; quería comprender el mundo más allá de los muros familiares.
⚔️ II. El Reino en Tempestad: Caudillos, Revoluciones y Sombras (1840–1865)
Mientras Narcisa crecía, el reino entraba en una era turbulenta, casi como si dragones invisibles lo desgarraran:
- Caudillos que se alzaban como señores de guerra.
- Revoluciones que cambiaban el rumbo del país cada pocos años.
- Guerra Federal (1859–1863), una tormenta que dividió familias y regiones.
Para una mujer de su linaje, estos años fueron un desafío silencioso. No empuñaba espada, pero vivía las consecuencias:
- Escasez en los mercados.
- Noticias de batallas que llegaban como presagios.
- Parientes que partían y no regresaban.
- Propiedades que cambiaban de manos según el viento político.
Narcisa aprendió a navegar la incertidumbre con dignidad, como una dama que mantiene encendida la lámpara del hogar mientras afuera ruge la tempestad.
🌹 III. La Era de la Reconstrucción y el Honor Familiar (1865–1880)
Tras la Guerra Federal, el reino quedó exhausto. Era tiempo de reconstruir, y Narcisa —ya adulta— se convirtió en un pilar silencioso de su familia.
En esta etapa:
- Administró bienes, herencias y responsabilidades.
- Custodió documentos, memorias y tradiciones.
- Fue mediadora en tiempos de tensiones políticas.
- Sostuvo la unidad familiar en un país que cambiaba de rostro.
Su vida transcurrió entre tertulias, misas, visitas, cartas y decisiones domésticas que, aunque discretas, eran fundamentales para la supervivencia de su linaje.
Era la dama del umbral, aquella que mantiene la continuidad entre el pasado heroico y el futuro incierto.
🌞 IV. El Ocaso del Siglo y la Sabiduría de la Anciana (1880–1900)
En sus últimos años, Narcisa vio transformaciones que parecían magia:
- El telégrafo, que llevaba mensajes más rápido que cualquier jinete.
- Nuevas ideas políticas que hablaban de progreso.
- Una Caracas que se modernizaba, dejando atrás su aire colonial.
Ella, sin embargo, seguía siendo guardiana de la memoria:
- Contaba historias de la independencia como si fueran cantares de gesta.
- Enseñaba a los jóvenes el valor del honor familiar.
- Recordaba a los héroes no como estatuas, sino como hombres de carne y espíritu.
Su vida se apagó hacia el final del siglo XIX, cuando el reino ya no era reino, sino república, y cuando los ecos de la independencia se habían convertido en leyenda.
🛡️ Epílogo: El Legado de Narcisa
Narcisa Lecuna Sucre no fue guerrera ni gobernante, pero su papel fue tan esencial como el de cualquier caballero medieval:
- Guardó la memoria de dos linajes fundamentales.
- Sostuvo la continuidad en tiempos de caos.
- Encarnó la dignidad de una época que se desvanecía.
- Transmitió valores que sobrevivieron más allá de su siglo.
En la gran crónica de tu genealogía, CARLOS, ella es la custodia del fuego, la que mantuvo viva la llama para que tú, hoy, puedas reconstruir la historia.

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