Mostrando entradas con la etiqueta Ancestro n°12.114.080. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ancestro n°12.114.080. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de noviembre de 2019

Alfonso VII the Emperor, King of Castile and Leon ★Bisabuelo n°21M,EMPERADOR★ REY ♛ Ref:- EK-1105 |•••► #ESPAÑA 🏆🇪🇸★ #Genealogía #Genealogy





____________________________________________________________________________

Aquí tienes el texto mejorado en formato y traducido completamente al español:

21° Bisabuelo de: Carlos Juan Felipe Antonio Vicente De La Cruz Urdaneta Alamo

Alfonso VII "el Emperador", Rey de Castilla y León es su 21° bisabuelo.

(Línea Paterna) Sujeto Principal

Alfonso VII "el Emperador", Rey de Castilla y León es su 21° bisabuelo de:

(1) Carlos Juan Felipe Antonio Vicente De La Cruz Urdaneta Alamo N° 1(2) Dr Enrique Jorge Urdaneta Lecuna (su padre) N° 2(3) Elena Cecilia Lecuna Escobar (su madre) N° 5(4) María Elena de la Concepción Escobar Llamozas (su madre) N° 11(5) Cecilia Cayetana de la Merced Llamozas Vaamonde (su madre) N° 23(6) Cipriano Fernando de Las Llamozas y García (su padre) N° 46(7) José Lorenzo Llamozas Silva (su padre) N° 92(8) Joseph Julián Llamozas Ranero (su padre) N° 184(9) Buenaventura de Ranero y Berdugo Briceño y Carvajal (su madre) N° 369(10) Isabel Berdugo (Verdugo) Briceño y Carvajal (su madre) N° 739(11) Pedro Berdugo Briceño y Carvajal (su padre) N° 1478(12) María de Carvajal y Mendoza, La Mariscala (su madre) N° 2957(13) Leonor de Mendoza y Carvajal (su madre) N° 5915(14) Juan de Carvajal y Mendoza (su padre) N° 11830(15) Alonso Sánchez de Carvajal y Navarrete, II Señor de Tobaruela y Bélmez (su padre) N° 23660(16) Día Sánchez de Carvajal (su padre) N° 47320(17) Teresa Méndez de Biedma (su madre) N° 94641(18) Diego Sánchez, IV señor de Biedma (su padre) N° 189282(19) Juana Díaz, III señora de Fines (su madre) N° 378565(20) Diego Sánchez, II señor de Fines (su padre) N° 757130(21) Díaz Sánchez de Finés, I señor de Fines (su padre) N° 1514260(22) Sancho el Cañamero de León, señor de Monteagudo (su padre) N° 3028520(23) Fernando II, rey de León (su padre) N° 6057040(24) Alfonso VII "el Emperador", Rey de Castilla y León (su padre) N° 12.114.080

→ (®) Sousa Stradonitz Realizado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Alamo, MDIG

Alfonso VII "el Emperador" de Castilla y León, Rey de Castilla y León

  • Nombres:

    • Español: Dn. Alfonso VII «el Emperador» de Castilla y León, rey de Castilla y León

    • Inglés: Alfonso VII "the Emperor", King of Castile and Leon

    • Portugués: Afonso VII "o Imperador" de Leão e Castela, rei de Castela e Leão

  • Género: Masculino

  • Fecha de nacimiento: 1 de marzo de 1105

  • Lugar de nacimiento: Grajal, Galicia, España

  • Fecha de fallecimiento: 21 de agosto de 1157 (52 años)

  • Lugar de fallecimiento: La Fresneda, Teruel, Aragón, España

  • Lugar de sepultura: Catedral de Santa María de Toledo, Castilla-La Mancha, España

  • Familia inmediata:

    • Hijo de Raimundo de Borgoña, Conde de Galicia y Urraca I, reina de Castilla y León

    • Esposo de Berenguela de Barcelona, reina consorte de León y Castilla y de Riquilda de Polonia, reina de Castilla y León

    • Pareja de Gontroda Pérez, (Gontrodo Pietri) y Urraca Fernández de Castro

    • Padre de Urraca la Asturiana Alfonso de Castilla; Fernando II de Castilla y León; Estefanía 'la Desdichada' Alfonso, Señora del Infantado de León; Pedro Alonso de Benavides, gran maestre de Santiago; Sancho III el Deseado, rey de Castilla y otros 8.

    • Hermano de Sancha Raimúndez de Borgoña

    • Medio hermano de Elvira Pérez de Lara y Fernando Furtado Pérez de Lara, señor de Escarrona

  • Añadido por: Randy Edwards el 16 de marzo de 2007

  • Gestionado por: Guillermo Eduardo Ferrero Montilla y otros 309

  • Comisariado por (Curated by): Victar

Agregado por: Ing. Carlos Juan Felipe Urdaneta Alamo, MD.IG.

Oíd, nobles señores y damas de la corte, la crónica de tiempos de fe y de hierro, cuando España era un mosaico de reinos belicosos y los desfiladeros resonaban con el estruendo de las armas. Esta es la balada de Don Alfonso, el séptimo de su nombre en León, aquel que osó llamarse Emperador y cuyo brazo fue el escudo de la cristiandad en el siglo XII. Su viaje por este mundo transcurrió entre los años del Señor de 1105 y 1157.

Proemio: El Nacimiento bajo la Tormenta (1105-1109)

En el año de gracia de 1105, en las tierras gallegas de Caldas de Reis, vio la luz el infante Alfonso Raimúndez. No era un niño cualquiera; por sus venas corría la sangre borgoñona de su padre, el Conde Raimundo, y la sangre real de León y Castilla de su madre, la Infanta Doña Urraca.

(Interpretación: Alfonso nace en un contexto crucial. Es el primer miembro de la Casa de Borgoña que reinará en Hispania, trasplantando una dinastía franca al corazón de la Reconquista. Su nacimiento es la esperanza de unión para los reinos cristianos).

Pero el destino es un tejedor caprichoso. Siendo apenas un tierno infante, su padre murió y su abuelo, el gran rey Alfonso VI, designó a Doña Urraca como heredera de todo el reino. Para proteger la corona de las garras de los Almorávides que asolaban el sur, obligaron a Urraca a casarse con el rudo rey de Aragón, Alfonso I "el Batallador".

Este matrimonio, lejos de traer la paz, prendió la mecha de una guerra civil. El "Batallador" aragonés quería gobernar León y Castilla como propias, dejando de lado los derechos del pequeño Alfonso Raimúndez.

Capítulo I: El Niño Rey y los Condes de la Bruma (1111-1126)

Mientas la Reina Urraca luchaba ferozmente contra su esposo aragonés y sus propios nobles rebeldes, el niño Alfonso fue puesto a salvo en Galicia. Allí, bajo la tutela del poderoso conde Pedro Fróilaz de Traba y del astuto obispo Diego Gelmírez, fue criado lejos de la corte corrupta.

En el año 1111, en la majestuosa Catedral de Santiago de Compostela, cuando apenas tenía seis años, esos mismos nobles gallegos lo coronaron como Rey de Galicia. Fue un acto de rebeldía y de fe: Galicia no aceptaría al rey aragonés y protegería los derechos del heredero legítimo.

(Interpretación: La infancia de Alfonso VII está marcada por la anarquía. Su coronación en Galicia es la primera gran jugada política del noroeste para separarse de la influencia aragonesa y asegurar la legitimidad de Alfonso Raimúndez contra su padrastro y su propia madre, Urraca, quien a veces lo veía como un rival).

Los años pasaron entre batallas y asedios. Urraca recuperó Toledo y Toledo se convirtió en el hogar de Alfonso en 1116. El joven rey creció rápido, templado por el acero y las oraciones.

Capítulo II: El Ascenso y la Reconquista de la Tierra (1126-1135)

En marzo de 1126, la Reina Urraca cerró los ojos por última vez. Alfonso Raimúndez, ya un joven de veintiún años curtido en mil batallas, acudió a León y fue aclamado como Rey de León y Castilla. No hubo tiempo para el luto. Su padrastro, Alfonso el Batallador, se negaba a devolver las plazas de Castilla que había ocupado.

Alfonso VII, demostrando una energía incansable, inició una campaña para recuperar su herencia. Con paciencia y espada, obligó al rey de Aragón a firmar la Paz de Támara en 1127, reconociendo la soberanía leonesa sobre Castilla. Pero el reino estaba fracturado. Los nobles habían abusado de su poder durante la anarquía de Urraca. Alfonso dedicó los siguientes años a pacificar sus tierras, sometiendo a los condes rebeldes (como los Lara y los González) y restaurando el prestigio de la monarquía leonesa.

En 1128, Alfonso VII dio un paso crucial para fortalecer su sangre y sus alianzas: contrajo nupcias en el Castillo de Saldaña con la noble Berenguela de Barcelona, hija del Conde Ramón Berenguer III. Esta unión trajo consigo la fuerza de los condados catalanes a la lucha contra el Islam.

(Interpretación: Alfonso VII no heredó un reino, heredó un caos. Sus primeros años como rey son una lucha desesperada por la supervivencia del Estado. Al recuperar Castilla de Aragón y someter a la nobleza interna, Alfonso VII refunda el poder real, basándose en la tradición centralista de su abuelo Alfonso VI).

Capítulo III: El Dragón del Sur y la Corona Imperial (1135-1147)

Mientras Alfonso VII consolidaba su reino en el norte, una sombra gigantesca crecía en el sur. Al-Ándalus estaba bajo el dominio de los Almorávides, guerreros fanáticos venidos de África. Pero su poder estaba empezando a resquebrajarse ante el empuje de una nueva fuerza aún más radical: los Almohadess.

Alfonso VII vio en este caos sarraceno su oportunidad de gloria. Adoptando la vieja idea imperial de sus antepasados leoneses, el 26 de mayo de 1135 fue coronado "Imperator totius Hispaniae" (Emperador de Todas las Españas) en una ceremonia grandiosa en la Catedral de León. Recibió homenaje de su cuñado Ramón Berenguer IV (conde de Barcelona), del rey de Navarra y de varios gobernantes musulmanes que pagaban parias (tributos).

(Interpretación: El título de "Emperador" no significaba que Alfonso VII gobernara toda Hispania, sino que era el monarca hegemónico (el rey de reyes) al que otros reyes cristianos y emires musulmanes reconocían superioridad. Era un intento de revivir la unidad visigoda bajo el liderazgo de León y asegurar el mando único de la Reconquista).

Desde 1139, el Emperador lideró una serie de cruzadas implacables. Tomó la fortaleza de Coria, sitió Jaén y avanzó hasta Córdoba. Pero su mayor triunfo estaba por llegar. En 1147, con el apoyo de una armada genovesa-pisana y cruzados francos y catalanes, Alfonso VII conquistó la rica ciudad portuaria de Almería, despojando al Mediterráneo de un nido estratégico de piratas sarracenos y cortando la comunicación entre Granada y África.

Capítulo IV: El Crepúsculo y el Error Final (1147-1157)

Pero la gloria en este mundo es efímera. La toma de Almería fue un triunfo momentáneo; los almohades, imparables, reconquistaron la ciudad en 1157. Alfonso VII, ya envejecido, se lanzó a una expedición desesperada para detener su avance.

Fruto de sus relaciones extramatrimoniales con la noble asturiana Gontroda Pérez, Alfonso VII había tenido a su hija Urraca la Asturiana, quien se casaría en 1144 con el rey García Ramírez de Pamplona. Más adelante, de su relación con Urraca Fernández de Castro, nació Estefanía Alfonso, apodada "la Desdichada", cuyo trágico destino inspiraría años después a Lope de Vega. Estos amores y descendencia natural creaban poderosos lazos con familias vasallas, pero también plantaban semillas de futuros conflictos.

En 1151, el Emperador se volvió a casar con Riquilda de Polonia, buscando nuevas alianzas en la lejana Europa, y de este matrimonio nació su hija Sancha de Castilla, quien sería reina consorte de Aragón.

El contexto histórico era ahora más difícil que nunca. León y Castilla estaban rodeados: al oeste por un Portugal cada vez más independiente bajo Afonso Henriques (reconocido por Alfonso VII en 1143); al este por un Aragón y Navarra que se resistían a su vasallaje; y al sur por el temible Imperio Almohade.

(Interpretación: El final del reinado de Alfonso VII está marcado por la inmensa presión externa. El título imperial se vuelve insostenible ante la fuerza de Portugal y la fanática unidad almohade. Al dividir su reino, Alfonso VII toma la decisión que destruirá su propio concepto imperial).

Don Alfonso VII dejó este mundo el 21 de agosto de 1157, en el paraje de La Fresneda, en pleno desfiladero de Sierra Morena, mientras regresaba a Toledo tras su última campaña contra los almohades. En su testamento, siguiendo una vieja costumbre española, cometió el error que marcaría el destino de España durante siglos: dividió su reino entre sus hijos legítimos. Castilla y Toledo fueron para Don Sancho III, y León y Galicia para Don Fernando II. Esta división rompió el concepto de imperio y sumió a los reinos cristianos en nuevas guerras civiles durante el siguiente medio siglo.

Epílogo

Y así termina la balada de Alfonso VII "el Emperador", el primer Borgoña. Fue un hombre duro para tiempos duros, cuya vida fue un ciclo incesante de hierro y oración. Restauró la dignidad de la corona leonesa, osó soñar con un imperio unido y lideró a la cristiandad hasta el Mediterráneo. Pero su último actoconsiguió destruir lo que había spent toda su vida forjando. Su espíritu, sin embargo, sigue vivo en los castillos mamposteados que defendió y en las crónicas que cuentan cómo el Emperador de León hizo temblar el sur. Requiescat in pace.